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viernes, Abr 17, 2026
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La Entrevista

«Nunca se sabe cuándo toque estar en los ‘zapatos’ de algún paciente rumbo al hospital»

Francia De la Rosa Villanueva desde hace 21 años es orgullosamente paramédico de la Cruz Roja Mexicana en la ciudad de Chihuahua. Como mamá soltera manifiesta a Fuente21 ser apasionada por su labor, sabe que su compromiso es salvar vidas, pues recalca que nunca se sabe cuándo toque estar en los ‘zapatos’ de algún paciente rumbo al hospital.

A sus 44 años de edad tiene una hija de 17 años que la espera en casa. La entrevistada comparte parte de sus experiencias que han dejado huella en este oficio en el que dice, todos los días hay trabajo. Desde pacientes por una enfermedad grave, infartos, quemados y hasta baleados, es la labor diaria que hacen los paramédicos como Francia quien es técnico en urgencias médicas.

¿Cómo te conviertes en paramédico?

Todo comenzó porque yo antes trabajaba de recepcionista y con un médico que conocí él estaba en aquel momento de director médico en la Cruz Roja, nos invitó a mí y a otra compañera que estábamos ahí trabajando con ellos a que entráramos, entonces dijimos, no perdemos nada … y aquí estamos todavía. 

Ingresamos en el 2001 con esta pequeña carrera desde ahí hasta acá. He tenido varias funciones, paramédico he sido los 21 años, he sido capacitadora de los de nuevo ingreso y actualmente ando a bordo de la unidad llegando a las emergencias que nos llegan del 911. 

La experiencia

Llevar más de 20 años de esto se dice fácil, es una experiencia gratificante al final del día, sobre todo cuando con lo que tú haces ves que puedes ayudar a que la salud de las personas, mejoren o no se deterioren antes de ser intervenidos a quirófano. Eso es lo más gratificante para nosotros. 

Ser mamá paramédica

Mira yo entro a las 7:00 de la mañana y salgo a las 2:30 de la tarde. Tengo nomas una hija y ella prácticamente se atiende sola en la mañana porque en la tarde va a la escuela y ha sido una parte importante porque me ayuda en los quehaceres de la casa y en muchas más actividades.

También ha sido difícil porque cuando estaba chiquilla, el hecho de que uno ande aquí y a veces batalla uno para que le cuiden a los hijos, pero pues todo se puede y a veces uno quiere hacer las cosas mejor, porque al menos a mi cuando me toca algún paciente que sea menor, o ya grandes, uno se imagina que está atendiendo a alguien de su familia y quiere uno atenderlo lo mejor que se pueda.

Tras las palabras claras de Francia, recalcó en este tema que sí algún día a ella le tocara estar en los zapatos de los pacientes que son trasladados en ambulancia al hospital, pues también le gustaría que la trataran bien como suele ser ella.

Experiencias que marcan

Francia narra de la siguiente manera uno de los primeros eventos que le tocó atender tras la llamada al 9.1.1.

El primer evento fuerte que me tocó fue allá por el 2001-2002. Un accidente alrededor de las 3:00 de la mañana y allá por un puente que antes estaba por la Fuentes Mares, ahí se impactó un vehículo donde venían dos parejas de gemelos, las dos hermanas eran novias de los dos hermanos, el tío de ellos iba manejando, pero en ese choque murieron los cuatro gemelos.

Fue muy impactante ver a los cuatro ahí porque sabes que son pareja y son hermanos y fue así el servicio más pesado que me tocó. El tío estaba grave, los jóvenes estaban chiquillos, de 18 y 19 años y esto fue algo que se me quedó sumamente impactante. 

Etapa de alto impacto

En este tema la paramédico recordó la etapa conocida como narcoguerra que dejó huella de sangre en todo el país y a más de 47 mil hogares sin algún miembro de la familia. Relató uno de los eventos de aquel momento aquí en la capital:

Fue una etapa muy pesada porque nosotros independientemente de todo tenemos que acudir, más si nos reportan un herido por arma de fuego. Siempre tratamos de que ya esté en la escena seguridad pública para que nos puedan, digamos, proteger para poder entrar. En una ocasión de aquel tiempo nos hicieron el reporte de una persona baleada allá por el norte de la ciudad, íbamos llegando cuando se soltó el conflicto entre policías con otras personas que traían el conflicto y nosotros ya casi llegando se soltaron a darse de balazos, por lo que rápidamente nos sacaron porque ya habían empezado los disparos entre policías y delincuentes. Nos sacaron a nosotros, nos refugiaron y entonces ahí es cuando dice uno… ¿Quién me trae aquí?  pero el servir como paramédico es lo que me gusta.

No siempre se salvan vidas

También comentó que desafortunadamente no siempre está en manos de los paramédicos llegar a tiempo o salvar a pacientes que ya no resisten más.

«Hay veces que son cosas que no están en nuestras manos, a veces son enfermedades, padecimientos o lesiones que no son ya compatibles con la vida y por más cosas que quieras hacer como paramédico no puedes lograr mejorar la vida para esa persona». 

Falta cultura vial al ver circular una ambulancia en emergencia 

-Todavía batallamos mucho con ese tipo de situaciones que a veces como ciudadanos van entretenidos en algo y en eso nosotros llevamos la sirena, torreta prendida, luces, y a veces los vehículos nos ven, pero hasta que no los tenemos casi encima de ellos es cuando empiezan a moverse. Hacemos un llamado a la ciudadanía a moverse, nosotros casi siempre vamos por el carril izquierdo para poder ir avanzando lo más pronto que se pueda.

Sentimos a veces que no hay esa empatía con la ambulancia que va rápido, como ciudadanos nos hacemos los que no escuchamos e ignoramos, pero lo que no sabemos es que puede que esa ambulancia pueda ir a casa de algún familiar. 

A veces no podemos tampoco ir muy rápido porque el tráfico no lo permite, pero tratamos de avanzar lo más rápido que se puede y hay veces que no cooperan mucho con hacerse a un lado cuando pasa la ambulancia. 

Puede ser una imagen de una persona

¿Qué se necesita para convertirse en paramédico?

´Primero que nada muchas ganas de servicio, tener entre los 18 y 45 años, siempre y cuando uno sepa que puede cargar camillas por eso hay cierto límite de edad.

Se pide que tengan Bachillerato, no una disponibilidad de horario, pero sí que puedan apoyar cuando tengan disposición personal y sobre todo tener mucha empatía con la ciudadanía por que se topa uno muchas situaciones que a veces no queriendo dices tú, pero cómo pudo pasar esto si se puede prevenir, pero es parte de lo que hacemos. 

Los invitamos a que se acerquen, es una experiencia muy bonita y es algo donde uno aprende muchas cosas. 

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