La creadora de contenido Wendy Guevara, de 32 años, fuen señalada por pedir 200 mil pesos como condición para conceder una entrevista, según declaraciones del creador de contenido Óscar Zazueta en el podcast Hágale como quiera.
La petición ocurrió cuando Guevara terminó su participación en “La Casa de los Famosos México”, programa que la catapultó como figura televisiva.
Óscar Zazueta, titular del espacio Acá entre nozz, relató en el podcast conducido por César Daniel, José Rodríguez y Juan de Ávila:
“La única persona que me ha cobrado por entrevistar, por quererla entrevistar, fue Wendy Guevara”. Al detallar la cifra, Zazueta afirmó: “Me cobraba 200 mil pesos… Sí dije ‘a ver, voy a analizarlo: si me es redituable, claro que sí’. Al final de cuentas, es un negocio”.
El propio Zazueta aclaró que no concretó la entrevista, al considerar que la inversión solicitada no sería redituable. También puntualizó: “Es la única persona que me ha dicho sí, pero cobro. De ahí en fuera, nadie (me ha pedido dinero)”.
Hasta el momento, Wendy Guevara no ha emitido comentarios tras la revelación hecha en Hágale como quiera.
La influencer trans alcanzó notoriedad primero por los videos virales de Las perdidas y ganó proyección nacional luego de convertirse en la campeona del reality de Televisa, donde el segundo lugar fue para Nicola Porcella.
La más reciente polémica de Wendy Guevara
Wendy Guevara enfrenta en 2026 una polémica de alto perfil por la viralización de videos antiguos (grabados entre 2017 y 2018) en los que, junto a Paola Suárez, hace bromas y comentarios de connotación sexual sobre menores de edad.
Los clips resurgieron en plataformas como TikTok y X, generando críticas severas y el llamado a su “cancelación” en redes sociales por parte de varios usuarios.
Ante la presión mediática, Wendy Guevara ofreció una disculpa pública, reconociendo que sus palabras fueron un error y que en ese momento no midió la gravedad del tema.
Señaló que los comentarios corresponden a una etapa temprana de su carrera como influencer, cuando buscaba generar polémica y aún no era consciente de los límites del humor en redes.
Agregó que, como superviviente de abuso infantil, entiende la sensibilidad del tema y pidió disculpas a quienes se sintieron ofendidos.
Guevara insistió en que sus comentarios no deben justificarse y que es responsabilidad de los creadores de contenido ser conscientes de su impacto, especialmente cuando su audiencia incluye menores.
También recalcó que hasta el momento no existe ninguna denuncia formal en su contra y que quienes tengan razones para hacerlo, pueden proceder por la vía legal.
La influencer confirmó que ha puesto el caso en manos de sus abogados para atenderlo legalmente y que está de acuerdo con que se investigue el asunto, asegurando que “el que nada debe, nada teme”. Además, desmintió la pérdida de proyectos laborales tras la polémica y afirmó que su agenda profesional sigue activa.
Paola Suárez, involucrada en los mismos videos, no ha emitido una postura formal, lo que ha generado interpretaciones de indiferencia entre los usuarios.

