El gobernador sinaloense, Rubén Rocha Moya, negó cualquier tipo de relación con integrantes del Cártel de Sinaloa luego de la acusación de Estados Unidos contra él y nueve funcionarios y ex funcionarios. En su cuenta de X enfatizó:
“Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra, por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno. Y así se demostrará, con toda contundencia, en el momento oportuno.
Este ataque no es únicamente a mi persona; sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos, y a las y los mexicanos que representamos esa causa.
Se inscribe en una perversa estrategia para violentar el orden constitucional, específicamente la soberanía nacional que preconiza el artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que nuestro movimiento defiende como principio invariable e innegociable.
A las y los sinaloenses les digo que, con el valor y la dignidad que nos caracterizan, demostraremos la falta de sustento de esta calumnia».
Los diez funcionarios señalados por EEUU
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a nueve funcionarios mexicanos más, de delitos relacionados con narcotráfico y armas ligados al Cártel de Sinaloa.
Fue el embajador de EEUU en México, Ronald Johnson, quien anunció que los cargos fueron presentados este miércoles por la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York, afirmando que “es lo que nuestros ciudadanos en ambos lados de la frontera quieren y, como lo he señalado en reiteradas ocasiones, es lo que merecen”.
Entre los acusados se encuentran funcionarios de alto rango, actuales o anteriores tanto del gobierno y las fuerzas del orden pertenecientes al estado de Sinaloa, a quienes se les señala de haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de drogas a los Estados Unidos.
Funcionarios son señalados por asesinar a enemigos del cártel
La acusación en contra de los funcionarios incluye su probable participación en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico con el cártel para importar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a Estados Unidos.

