La cantante Alicia Villarreal atraviesa un nuevo episodio legal luego de que autoridades ejecutaran un embargo sobre diversos bienes de su propiedad, entre ellos vehículos, juguetes y artículos personales, en un procedimiento que su defensa califica como irregular.
De acuerdo con su equipo legal, algunos de los aseguramientos se realizaron en domicilios cuya numeración no coincide con la señalada en los documentos oficiales, situación que podría invalidar parte del proceso judicial.
Los abogados sostienen que la intérprete ya había cubierto los adeudos que dieron origen a la diligencia, por lo que consideran que el embargo contra Alicia Villarreal pudo haberse ejecutado de forma indebida.
Ante ello, indicaron que preparan recursos legales para impugnar las actuaciones y deslindar responsabilidades si se confirma alguna anomalía administrativa o judicial.
El caso ocurre casi un año después de que la artista denunciara a su entonces esposo, Cruz Martínez, por violencia familiar, señalando presuntas agresiones físicas, psicológicas y patrimoniales. El conflicto tomó relevancia pública cuando la cantante realizó una señal de ayuda durante un concierto, gesto que detonó atención mediática y derivó en el proceso legal.
El productor fue vinculado a proceso por el delito de violencia familiar, aunque otras acusaciones más graves no prosperaron. Desde entonces, el enfrentamiento legal entre ambos ha permanecido activo y bajo seguimiento público, convirtiéndose en uno de los casos más comentados del espectáculo mexicano reciente.
Mientras continúa la disputa judicial, la defensa de la artista insiste en que el actual proceso de embargo es independiente del conflicto con su exesposo, pero advierte que se mantendrán vigilantes para evitar que se vulneren los derechos legales de la cantante.

