La penúltima sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión discurrió entre advertencias de Morena y el llanto de una diputada que se desgranó en melosos epítetos para con el presidente Andrés Manuel López Obrador.
La posición irreductible de Morena en los polémicos temas de la sobrerrepresentación en la asignación de curules y la reforma al Poder Judicial asomó sin remedio.
El diputado petista Gerardo Fernández Noroña abrió el debate sosteniendo que la oposición se había «empeñado en regatear la mayoría calificada (que se desprendería de la sobrerrepresentación) porque están desesperados por detener la reforma al Poder Judicial».
Ufano, fiel a su estilo, lanzó su admonición: «No nos vamos a mover un milímetro del mandato de que todas las personas juzgadoras sean elegidas por el voto universal, secreto y directo de nuestro pueblo. Este compromiso lo vamos a cumplir, así se pare de cabeza el Poder Judicial de la República.
«No va a existir presión legítima o ilegítima que se dé incidió que pueda detener nuestro compromiso y nuestra voluntad de llevar a cabo esta parte central de la reforma al Poder Judicial».

