Pese a la comodidad que podrían tener en un refugio o en la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, un grupo, integrado principalmente por ciudadanos de Venezuela y Colombia, prefiere esperar a que llegue la madrugada para cruzar y acercarse a la valla que divide a México y Estados Unidos.
Entre los viajeros forzados está Renny Luzardo, originario del estado de Zulia, en Venezuela, a quien la pobreza en su país, provocada por el régimen político y la delincuencia, lo tiene ahora a la intemperie a unos metros del río Bravo.
En Venezuela era trabajador en cadena de restaurantes, especializado en barman, mesonería y servicios de cocina; lamentablemente en Venezuela eso pasó a segundo plano, porque el gobierno acabó con todo lo que era la economía. Ya creo que en muchos países se han dado cuenta que el bolívar ya no cuenta en Venezuela, se trabaja con dólares porque el venezolano así buscó una manera de sobrevivir”, señala.

