La detención e inculpación en Francia del fundador de Telegram, Pavel Durov, puso en evidencia las conexiones internacionales de este hombre de 39 años, con al menos dos nombres y cuatro pasaportes.
Nacido en Leningrado, actual San Petersburgo, en 1984 en el seno de una familia de profesores universitarios, Pavel Durov pasó su infancia en Italia, hasta que su familia regresó a Rusia tras la caída de la Unión Soviética. Actualmente, conserva la nacionalidad rusa.
En su país de origen creó en 2006 la red VKontakte, que se vio obligado a ceder a un empresario cercano al presidente Vladimir Putin, motivo por el que abandonó Rusia en abril de 2014.
Las autoridades rusas lo consideran como un disidente y han intentando varias veces, en vano, bloquear su servicio de mensajería Telegram.
Obtuvo entonces otras nacionalidades, como la de la isla caribeña San Cristóbal y Nieves, que posee desde 2014 según el periódico Izvestia, o la de Emiratos Árabes Unidos, concedida en febrero de 2021 según la revista Forbes Rusia.
Su empresa, Telegram, está radicada en Dubái, un lugar que considera “formidable” por su “neutralidad” y un ambiente propicio para los negocios.

