fuente: ESPN
El Birmingham City perdió ocho de los trece partidos que ha dirigido, ha empatado tres y ganado solo dos.
La llegada de Wayne Rooney al Birmingham City está lejos de ser un éxito. Desde su fichaje por el club, el Birmingham pasó de ser quinto en el Championship (Segunda división inglesa) a ser décimo noveno y a tener el descenso como opción real.
El despido de John Eustace a principios de octubre, por discrepancias con la directiva, ya fue muy discutido. No en vano, Eustace, tenía al equipo en puestos de ‘playoff’ de ascenso y la temporada anterior, además de salvar a los ‘Blues’, había conseguido la mayor colecta de puntos desde 2016.
Rooney, con experiencia en la competición tras hacerse cargo del Derby County, equipo que descendió a League One con 21 puntos de sanción por problemas económicos, llegó de la MLS para mantener la línea ascendente de Eustace, pero sus dos meses y medio están dejando mucho que desear.

