El aumento de la temperatura, el cambio de corrientes y las aguas residuales que aportan nutrientes al mar tienen desde 2015 en jaque a las costas del Caribe Mexicano por la arribada masiva de sargazo que, si no se trata adecuadamente, agravará la contaminación e impactará negativamente a la salud humana.
Se trata de una macroalga parda que llega desde África Occidental y que se convirtió en un serio problema ecológico, social, económico y de salud pública para el principal destino turístico de México con sus aguas color turquesa y arena blanca.
Empieza a acumularse en grandes cantidades y comienza a pudrirse produciendo un olor fétido, obviamente ahí viene la tragedia de los turistas y de los hoteles”, explicó Lorenzo Álvarez Filip, investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.
El 9 de diciembre de 2022, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó un decreto donde declara al sargazo como un residuo de manejo especial, porque, si no se trata adecuadamente, su descomposición genera e incrementa la emisión de gases de efecto invernadero, que afectan la salud humana, la calidad del aire y la composición bioquímica del ecosistema costero.
Ya requiere un manejo muy específico, no como residuo orgánico, sino como un residuo de manejo especial, porque si no, la problemática la llevamos tierra adentro, los lixiviados se infiltran hacia el acuífero”, detalló Alejandro López Tamayo, director general de Centinelas del Agua.
