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domingo, May 31, 2026
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La Entrevista

Cuando las oportunidades se presentan se toman: La Torre

En esta edición de «La Entrevista», fuente21.com te presenta la vida de Miguel La Torre, nacido en Ciudad Madera pero un capitalino de corazón, abogado de profesión y apasionado del box, con 46 años de la edad la mayor parte la ha dedicado al servicio público y por supuesto a su hija.

Miguel nació en madera, pero por condiciones económicas de sus padres, pasó de vivir en Ciudad Juárez, Nuevo Casas grandes, luego en la capital, después en la Ciudad de México, también en Michoacán por trabajo y finalmente regreso a donde es feliz, a la ciudad de Chihuahua donde estudió una carrera, formó una familia e hizo vida política.

Cuando era adolescente, fue víctima de bullying, algo que en su momento se conocía como «andar en carrilla», algo que se arreglaba a la salida de la escuela, al ser el mas pequeño de sus clases, era el mas fácil de agredir, pero al contarle a su mamá ella le dijo que se defendiera.

«Desde la secundaria la orientadora me dijo que tenía la habilidad para ser arquitecto pero, también pudiera ser un buen abogado por que en todos lados me quería andar metiendo, por todo alegaba, se renovó la sociedad de alumnos cuando yo estaba en primer grado, perdí porque se usaba que solo los de tercero tenían ese cargo, así se despertó en mí el gusanito de querer servir a mí comunidad. Parte de la prepa tuve claro que quería estudiar derecho, y así fue como me vine de Nuevo Casas Grandes a la ciudad de Chihuahua, para entrar a la Uach, una escuela que tenía fama de que, sin palanca no entrabas pues de mas de mil fichas entregadas al año solo 200 eran admitidos. Los libros eran muchos y caros, como pude estudié para hacer el examen de admisión pedí prestados libros, fui a la biblioteca del pueblo, esperé un mes los resultados y contra cero probabilidad logré entrar y sin palancas, afortunadamente tenía una tía en la capital y en 1995 me pude venir a estudiar aquí. Siempre tuve el gusanito de participar en la política, entonces, en al facultad participé en la política estudiantil, en ese momento era un semillero Priísta fuerte, y ser del PAN era una burla lo que fue una experiencia para aprender, como en todo».

Luego de egresar de la universidad Miguel tuvo la oportunidad de trabajar en el Poder Judicial, cuando tenía 21 años se quiso anotar para ser regidor, nadie lo conocía en el partido,  en ese entonces Acción Nacional, le dijeron que le faltaba estar al nivel de la gente que tenía mas de 40 años en el partido, contra todo pronostico en el 2001 pudo estar en la planilla, y estuvo tres años como regidor, donde me di cuenta de las verdaderas necesidades de la ciudad.

«En su momento decido ser panista por que tuve la experiencia personal de que mis papás se quedaron sin casa, ellos sacaron su crédito y al pagarla durante la devaluación del peso ya no era costeable, y al ver la rebeldía de mi mamá de estar en contra del PRI, el sistema, y cuando era niño el ver la candidatura de Pancho Barrio, panista contra la corriente, me inspiró y es por eso que quise ser del PAN, cuando el partido era de verdad convicción, pero hoy el partido ya no es así y es la razón por la que decidí renunciar».

Sin embargo, previo a la regiduría estuvo un año en Ciudad de México, como parte del equipo del Poder judicial, anhelando regresar a la capital, le surge la oportunidad de trabajar en la costa de Lázaro Cárdenas, Michoacán como contralor, algo que él no sabía que existía. «Yo soy de los que piensan que, cuando las oportunidades se presentan se toman, no importa que venga después hay que arriesgarse».

Allá conoció la realidad del puerto y lo que implicaba el crimen organizado por que era un tiempo difícil para el país, así como la realidad de buscar un futuro mejor para su familia, ya que acababa de tener una linda hija, la travesía tomó dos años y medio en el gobierno de Vicente Fox.

Después decidió regresar a su ciudad, para hacer lo que realmente le gustaba, la política, tocó puertas ya que andaba desempleado, el entonces alcalde Carlos Borruel, reconoció su potencial y le ofreció trabajar en la alcaldía como jefe de departamento en la subdirección de gobernación otra experiencia donde conoció de lleno la realidad de los ambulantes, los comerciantes establecidos y el esfuerzo que implica cada espectáculo que disfrutan las familias. Borruel pidió licencia para buscar la gubernatura y durante la suplencia de Álvaro Madero, pudo experimentar el cargo de la subdirección de educación durante nueve meses.

Al terminar,  se encontró con Marco Quezada, quien ganó la presidencia municipal en el 2010, cuando al PAN le fue súper mal,  pero, al estar disponible la convocatoria para renovar el Comité Municipal del partido, él sabía que no quería ese cargo al ser un puesto ingrato,   pero lo convencieron, y se aventuró cuando tenían un retroceso político donde ni dinero había para lo básico,   su experiencia por tres años fue tomar las riendas de buscar recursos y pagar una nomina básica, sin recurso para hacer campañas, pero, en su momento Acción Nacional todo era por convicción algo que criticó, hoy ya no existe.

En el 2013, Latorre se dedicó a actividades personales,  y al ganar la alcaldía Maru Campos en 2016, fue diputado local del Distrito 16, donde también fue coordinador de su bancada hasta que se enfrentó al entonces gobernador Javier Corral, cuando la gente le dio un voto de castigo al PRI, por el repudio al exgobernador César Duarte.

«El ser diputado, fue mi oportunidad de ayudar a la comunidad a salir adelante, le pude llevar la contra al sistema, la gran experiencia, claro que hay aspectos positivos y negativos, pero a todo se le saca provecho al ser experiencias, entonces, pude hacer muchas gestiones para ayudar a colonias, me encantaba andar en las calles, donde conocí de necesidades y me motivaron a reformar leyes, además pude fomentar el deporte, y considero hice buen trabajo ya que las personas me eligieron para una reelección. Lo que no fue grato es que al ser del mismo partido a gobierno tuve varios desencuentros con el gobernador Javier Corral y le voté en contra varias iniciativas, nombramientos, me opuse a temas que afectaban a la gente», subrayó

Al vivir en una ciudad pequeña de nacimiento, Latorre siempre fue de usar el transporte público, y al llegar a la capital y ser funcionario siempre se opuso al Vive Bus, ahora Bowí, pues la línea troncal terminó con el comercio en la avenida Ocampo. «Yo no entiendo por que el hoy alcalde suplente dice que Chihuahua es la Suiza de México, si el transporte está de la patada, y solo cuando viven la experiencia sabes lo que la gente vive a diario para llegar a sus trabajos, escuela y peor aún cuando tiene una emergencia».

Ante su experiencia como subdirector de gobernación, se le cuestionó su posición respecto  las altas multas a espectáculos con apología al delito, lo que dijo, considera una doble moral del actual gobierno ya que, conoció de fondo lo que implica un concierto, además que, creció escuchando canciones como Camelia la Tejana, de los Tigres del Norte y eso no lo volvió un fan del narco trafico, al contrario, pues el tener moral y valores no te define escuchar un tipo de  música.

«En la ciudad se vive una doble moral, los narcocorridos han existido toda la vida, y yo nunca dije que por que me gustará algún corrido me iba a dedicar a eso, ahora por todo hacen política, cada quien puede escuchar lo que quiera, y eso no te hace mala persona. Dicen que denigra a la mujer, cuando la realidad es que, son las mujeres el principal publico del reggaetón y narcocorridos. No estoy a favor de la violencia y si alguna canción no me gusta simplemente no la escucho, que se haga negocio por todo es una doble moral, si creen que de verdad afecta a la sociedad moderna simplemente no se permitirían ese tipo de conciertos no decir: sí ven pero págame permisos, lugar y multa».

Si, bien Miguel no es nacido en la capital, su corazón siempre ha pertenecido aquí, pues conoce a la gente, sus necesidades y lo mas importante, donde hay comida rica, por ejemplo los burritos característicos del Estado, están «El Arrancón», los que para él son ricos y le traen recuerdos pues al trabajar en el juzgado era el mandadero y ahí los compraba para todos, después el característico «El escuadrón», de precios hay en todas partes y también competencia, por lo que le gusta vivir en la capital para seguir probando mas, ya que nunca se termina de conocer ni a una persona mucho menos una ciudad.

 

 

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