Por primera vez en la historia de los Mundiales, México cerró con tres victorias una Fase de Grupos, tras vencer por 3-0 a Chequia en la cancha del Estadio Ciudad de México la noche del 24 de junio.
El Tricolor tuvo un primer tiempo muy poco claro con cierto dominio de los europeos, pero en la segunda parte sentenció el juego para confirmarse como líder absoluto del Grupo A del Mundial 2026 con nueve puntos.
Para sorpresa de todos, Chequia empezó dominando el juego en los primeros minutos. Al minuto 7, avisó en un peligroso disparo de Denis Vsinsky, que pasó rozando el poste.
México intentaba quitarse el nerviosismo, y ponía peligro justo cuando los checos se animaban a ir al frente. Un mal control de Luis Romo le impidió ir solo a portería y todo terminó en un disparo muy desviado de Edson Álvarez.
La pausa de hidratación al minuto 23 no cambio mucho el guión del juego, con Chequia presionando y con trazos frontales largos de los mexicanos.
México se sacudió el dominio rival en los últimos diez minutos. El Tricolor tuvo el primer tanto en dos ocasiones: Jorge Sánchez estrelló su disparo en los guantes del portero checo, y segundos después Roberto Alvarado voló su disparo cuando todo el estadio cantaba el primer gol del partido.
El primer tiempo terminó con un México estrellándose contra el muro defensivo de los checos, sin mucho peligro más que un disparo de Julián Quiñones que se fue por arriba del arco.
El abucheo al final del primer tiempo fue un síntoma del mal humor del público, que en al menos dos ocasiones hizo el grito homofóbico: al minuto 9 y al 38 de partido.
Para el segundo tiempo, el muchacho de tan solo 17 años Gil Mora se soltó y tomó las riendas del equipo mexicano, lo que derivó en un México más claro.
Al 54′, Luis Romo gana una pelota entre tres checos y filtró a Mateo Chavez, quien enfiló solo a portería y definió cruzado para el primer gol mexicano, el de la tranquilidad para el equipo de Javier Aguirre y de los más de 130 millones de mexicanos.
Seis minutos después, Mora filtró un pase espectacular a Jorge Sánchez, quien cayó dentro del área checa, pero dejó la pelota muerta para la llegada de Julián Quiñones, quien solo tuvo que dar el pase a la red.
La angustia del primer tiempo se esfumó y comenzó la fiesta mexicana, ante unos checos que resintieron el esfuerzo físico y la altura de la capital de la República Mexicana.
Al minuto 79, Guillermo Ochoa entró a la cancha para resguardar por cuarto mundial consecutivo la portería mexicana. Los más de 80 mil aficionados se le rindieron a uno de los guardametas más importantes en la historia del balompié mexicano.
Con información de Roger A. García Martínez

