fuente: elfinanciero
Irán reorganizó sus fuerzas militares para adoptar una postura más agresiva en el exterior, mientras las conversaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra permanecen estancadas, una señal de que Teherán se prepara para una etapa prolongada de conflicto regional.
Una serie de nombramientos de altos mandos militares por parte del líder supremo Mojtaba Khamenei marca un cambio hacia una “doctrina ofensiva”, afirmó Mohammad Reza Naqdi, general del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y asesor del nuevo comandante de esa fuerza, durante una entrevista con la televisión estatal el martes por la noche.
“Siempre que las condiciones sean favorables y se dé la orden, debemos tener la capacidad de llevar a cabo la operación en territorio enemigo”, declaró, en contraste con la doctrina previa a la guerra, que estaba “basada principalmente en la defensa y la preservación del país”.
Sus declaraciones ocurrieron en medio de escasas señales de un avance entre Irán y Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz. Ambos países aseguran tener el control de esta vía marítima estratégica y exigen concesiones que difícilmente serán aceptadas. Aunque las hostilidades disminuyeron durante una guerra que ya entró en su sexto mes, una paz duradera, buscada por mediadores como Pakistán y Qatar, parece cada vez más difícil.

