Entre consignas de “Claudia, escucha, Sonora está en la lucha” y exigencias de mejoras urgentes, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, regresó este lunes al Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE en Hermosillo para dialogar con trabajadores y derechohabientes que mantienen una serie de protestas por las condiciones en las que opera la unidad médica.
La visita se produjo un día después de que el mandatario realizara un recorrido por las instalaciones tras las denuncias públicas sobre fallas en el sistema de aire acondicionado, problemas de infraestructura y presuntas carencias de medicamentos y personal.
Sin embargo, pese a los compromisos anunciados por las autoridades, los inconformes decidieron seguir adelante con la manifestación convocada para este 15 de junio.
Durante el encuentro, Durazo aseguró que no evadiría las demandas de los trabajadores y afirmó que habrá seguimiento a cada una de las problemáticas planteadas.
“Aquí estoy dando la cara y voy a dar respuesta”, expresó el gobernador ante los manifestantes, quienes aprovecharon su presencia para exponer nuevamente las dificultades que enfrentan diariamente dentro del hospital.
Una protesta que creció más allá del aire acondicionado
Aunque las primeras denuncias se concentraron en las fallas del sistema de climatización, trabajadores y usuarios señalaron que la problemática es mucho más amplia y refleja el deterioro acumulado de la infraestructura hospitalaria.
Entre las principales demandas destacan:
- Reparación definitiva del sistema de aire acondicionado.
- Solución a fallas eléctricas y de suministro de agua.
- Atención a problemas de drenaje y malos olores.
- Mejoramiento de áreas médicas y de hospitalización.
- Incremento de personal y recursos para la atención médica.
- Garantías de seguridad para trabajadores y pacientes.
- Definición de una fecha para la construcción de un nuevo hospital.
Los manifestantes sostienen que las condiciones actuales afectan tanto al personal médico como a los derechohabientes, especialmente durante la temporada de calor, cuando las temperaturas en Hermosillo superan con frecuencia los 40 grados centígrados.
Durazo anuncia llegada de funcionarios federales
Durante el diálogo con los inconformes, el gobernador informó que sostuvo conversaciones con el director general del ISSSTE, Martí Batres, así como con autoridades de IMSS-Bienestar para buscar soluciones de corto y largo plazo.
Según explicó, funcionarios federales de las áreas médica y de infraestructura acudirían al hospital para realizar una evaluación detallada de las condiciones del inmueble.
“Vienen ahorita funcionarios de México. Vamos a hacer un levantamiento de todo y lo vamos a resolver”, señaló Durazo ante los trabajadores.
Asimismo, indicó que se analiza la posibilidad de canalizar a algunos derechohabientes a otras unidades médicas del sistema de salud cuando la capacidad del hospital resulte insuficiente.
Exigen un nuevo hospital y rechazan soluciones temporales
Uno de los reclamos que más fuerza tomó durante las protestas fue la exigencia de construir una nueva unidad hospitalaria para atender la demanda creciente de servicios médicos en la región.
Representantes de los trabajadores señalaron que los problemas registrados durante los últimos años evidencian limitaciones estructurales que no pueden resolverse únicamente con reparaciones parciales.
Por ello, insistieron en que las autoridades establezcan una ruta clara para concretar una nueva infraestructura hospitalaria que permita garantizar una atención adecuada a los derechohabientes del ISSSTE en Sonora.
Mantendrán movilizaciones hasta ver resultados
La manifestación inició desde temprana hora con la participación de trabajadores de distintas áreas, pacientes, familiares e integrantes del Movimiento Sonorense de Trabajadores de la Educación, quienes bloquearon parcialmente el bulevar José María Morelos para visibilizar sus demandas.
Aunque reconocieron la disposición del gobernador para escuchar los reclamos y recorrer nuevamente las instalaciones, los participantes advirtieron que las movilizaciones continuarán hasta que existan avances verificables en la solución de los problemas denunciados.
Mientras las autoridades estatales y federales realizan nuevas inspecciones y mesas de trabajo, el Hospital Fernando Ocaranza permanece en el centro de una creciente exigencia ciudadana que demanda mejoras inmediatas y una solución de fondo para garantizar servicios médicos dignos en Sonora.

