El incremento se produce apenas un día después de que su administración impusiera un gravamen del 10%, tras un fallo adverso de la Corte Suprema de Estados Unidos contra su programa arancelario sustentado en una ley de emergencia económica.
Al pasar de 10% a 15%, el gravamen alcanza el tope legal bajo la norma citada por su administración, mientras el gobierno trabaja en el diseño de tarifas que, según el propio mandatario, sean “legalmente permisibles” a largo plazo.

