Javier es un bombero de academia desde el año 2005, y en el marco de los festejos por el Día del Bombero comparte a Fuente21 parte de sus experiencias en estos años de servicio de los cuales dijo sentirse orgulloso por portar uniforme para salvar vidas.
En una breve charla, Javier Roberto Reaza Domínguez, se sumó a las filas del heroico cuerpo de bomberos desde el 2005; destaca que 18 años de su servicio también lo convirtieron en paramédico.
Un súper papá sin capa
Javier está a cargo de la custodia de sus tres hijos por lo cual, deja claro que son su motor para salir adelante y a diario se esfuerza por hacer el mejor trabajo, aunque a veces este quite del valioso tiempo que pueda pasar con ellos.
Bombero, no era su sueño
Con una gran sonrisa Javier manifestó que él quería ser piloto aviador.
¿Qué te motivó ser bombero?
El servir, duré cuatro años como bombero voluntario y desde entonces, he participado en cinco rescates; dos acuáticos y tres en casa habitación.
¿Que implica ser bombero?
Salir todas las mañanas puntuales a la estación con mis compañeros, convivir con ellos todo el turno, es un poco difícil dejar a la familia sola, estando en un turno de 24 horas trabajando.
¿Qué servicio a te ha marcado como bombero?
-Uno de los servicios que más me han marcado en mis 20 años, fue un incendio en un departamento en la colonia Santa Rosa, donde cuatro compañeros y yo tuvimos un rescate de cuatro personas, gracias a Dios.
Fue una experiencia fantástica de haber tenido el privilegio de salvar cuatro vidas.
¿Lo más doloroso de ver en tu trabajo?
Ver a un bebé ya calcinado. Creo que es algo que sí te cambia, te crea un poco de miedo el dejar a tu familia sola, te hace ver la importancia de tener medidas de seguridad en tu casa. comprar extintores, porque son cosas que te dan mucho miedo y te hacen hacer conciencia.
Esta breve charla con Fuente21 fue en el marco del mes del bombero que se llevó a cabo en el mes de agosto. En horabuena a todo el cuerpo de Bomberos que conforman en la ciudad de Chihuahua.

