Camilo y Evaluna Montaner han compartido en un video reciente los detalles detrás de su decisión de tener a sus hijas, Índigo y Amaranto, en casa. Con un tono cálido y cercano, Evaluna narró su experiencia, destacando el apoyo familiar, la preparación emocional y la confianza en el proceso natural del parto.
Evaluna mencionó que su madre, quien estudió para ser dula, la expuso desde muy joven a la posibilidad de tener partos en casa. Esta influencia fue clave para que Evaluna siempre imaginara sus partos fuera de un hospital. Desde pequeña, la información y las historias sobre partos en casa formaron parte de su vida cotidiana, lo que le dio una perspectiva diferente y una gran confianza en esta opción.
El parto de Índigo duró 29 horas y se llevó a cabo sin inducción ni anestesia. Evaluna describió el proceso como largo y doloroso, pero destacó el apoyo incondicional de su esposo Camilo y de su partera. Las contracciones comenzaron en la madrugada del 5 de abril y se intensificaron a lo largo del día.
Uno de los temas centrales del relato de Evaluna fue el miedo al dolor del parto. Evaluna explicó que, aunque el dolor del parto es intenso, el miedo al dolor suele ser peor y puede acompañar a las mujeres antes y después del parto. Durante el parto de Índigo, Evaluna no sintió miedo en ningún momento, gracias a la preparación previa y la confianza en su equipo de apoyo.
Fuente: El Imparcial

