Aunque la guerra frenó los festejos en Tierra Santa, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, espera que la Navidad traiga un alto al fuego y se avance hacia “un Estado independiente con Jerusalén como capital”.
“Los ríos de sangre, los inmensos sacrificios, las dificultades y la heroica resistencia de nuestro pueblo por su tierra son la vía hacia la libertad y la dignidad”, añadió.
En tanto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que su país paga “un alto precio por la guerra”, tras la muerte de 15 soldados desde el viernes en combates contra Hamás. “No hay otra opción que seguir luchando”, declaró en una reunión de gabinete.

