El presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, tuvo un ríspido encuentro con el perro de la líder de Moldavia, quien le mordió la mano al tratar de acariciarlo.
En su camino por el patio en la Casa de Gobierno del país, Codrut, nombre de la mascota, acompañó a la mandataria. Sin embargo, no le agradó la presencia del presidente de Austria.
El político tuvo una pequeña herida, pero nada de gravedad. Y contrario a lo que se podría pensar, el diplomático dijo que entendía la reacción de la mascota, ya que se había estresado.
“Fue una herida pequeña que se trató con vendaje. Todos los que me conocen saben que soy un gran amante de los perros y puedo entender su nerviosismo (…) por toda la gente que había alrededor”, señaló a la agencia DPA después de que el presidente austriaco fuera mordido por el perro de la líder de Moldavia.

