En una corte federal de Estados Unidos en San Diego, dos hermanos originarios de California, Homero Cervantes Rosales y Mauricio Cervantes Rosales, se declararon culpables este jueves de conspiración para traficar armas de fuego que creían que tendrían como destino México.
Ante la jueza federal Karen S. Crawford, los acusados admitieron que ellos y otras personas participaron en el intercambio de mariguana con cómplices en Texas a cambio de armas de fuego, que posteriormente vendieron a individuos que creían ser narcotraficantes.
Las autoridades federales de Estados Unidos revelaron que los hermanos, oriundos de Perris, California, también emplearon otras fuentes para obtener armas de fuego con el propósito de llevar a cabo esta conspiración.

